Políticas impactando a los niños y niñas trans en Chile

En Chile, el proyecto de ley de identidad de género continúa estancado (aún en trámite legislativo). Propuesto en 2013, el proyecto de ley sigue siendo objeto de debates y modificaciones (reformas), particularmente en lo relativo al alcance de la protección (y los procedimientos) para garantizar los derechos de los niños y niñas trans. El documento informativo de OutRight “Cartografía de derechos trans en Chile” reconoce que los niños y niñas trans se encuentran entre los sectores más vulnerables de la población y deben tener derecho a acceder al proyecto de ley de reconocimiento legal de género.

Discriminación en el sistema educativo

Los niños y niñas trans se enfrentan a una multitud de barreras en el sistema educativo donde la discriminación se manifiesta a través del bullying (intimidación) institucional y de los compañeros, así como en las demandas constantes de ajustarse a los estereotipos y conductas/comportamientos de género: la obligación de usar uniformes para hombre o para mujer y de realizar actividades masculinas o femeninas. A menudo a los niños y niñas trans se les impide, o enfrentan obstáculos para, registrarse en colegios. El documento informativo de OutRight destaca que incluso cuando los niños y niñas trans pueden registrarse, las autoridades escolares carecen de sensibilidad o son poco conocedoras (no saben lo suficiente) de las cuestiones y temas trans, lo que les impide garantizar el bienestar y la seguridad de los estudiantes trans en los establecimientos educativos. Esto fomenta (provoca) casos de discriminación arbitraria, una protección legal garantizada por la Ley Antidiscriminación de Chile, la cual enuncia que ningún individuo debe ser objeto de discriminación por razón de su género, o por cualquier otra condición o circunstancia social o personal. Los padres de niños y niñas trans han reportado y denunciado colegios por casos de discriminación arbitraria, por no respetar los derechos y la identidad de géneros de sus hijos trans. En Febrero de 2016 fue sancionado por primera vez un establecimiento educativo en Chile, precisamente por no reconocer la identidad de género de un estudiante.

Barreras en la atención médica

Los niños y niñas trans también enfrentan barreras en la atención médica. Los profesionales de la salud no están sensibilizados con las necesidades de los niños y niñas trans y con frecuencia perpetúan prácticas irrespetuosas hacia los pacientes trans, incluyendo el hecho de no llamarlos por sus nombres de preferencia. La falta de reconocimiento de la identidad (de género) de los niños y niñas trans afecta a cada niño cuando necesitan ir a la enfermería del colegio, usar el baño, ser admitido o ingresado en el hospital o recibir cualquier otro servicio público.

Políticas divergentes para niños y niñas trans y adultos trans

En el sistema jurídico, los niños y niñas trans enfrentan obstáculos distintos a aquellos que enfrentan los adultos trans. El proyecto de ley de reconocimiento legal de género originalmente propuesto no regulaba la posibilidad de que los niños y niñas trans ejercieran su derecho a la identidad de género; desde su concepción, al proyecto de ley se han añadido nuevos artículos con la intención de abordar la posibilidad de rectificar las partidas de nacimiento de personas trans menores de edad a través de un procedimiento especial ante los tribunales de familia.

A diferencia de los niños y niñas trans, los adultos que buscan ejercer su derecho a la identidad de género, mediante la rectificación de sexo y el cambio de nombre en el Registro Civil y en los documentos de identidad, pueden hacerlo a través un procedimiento administrativo, en el cual la voluntad del solicitante o peticionario es suficiente para procesar la rectificación. Sin embargo, esta opción no es aplicable a los menores de edad, quienes deben someterse a un proceso judicial ante el tribunal de familia. Este es un proceso mucho más largo y complicado. El proceso es el siguiente: dentro de las dos semanas de presentada la petición (y recibida la solicitud), un juez cita al niño, niña o adolescente a una audiencia y designa a un curador/tutor ad litem para representar al menor durante los procedimientos. Durante la audiencia, el niño, niña o adolescente ratifica los hechos y fundamentos en base a los que se hace la solicitud (y que constan en la misma), después de lo cual el juez toma una decisión.

Falta de agencia personal (capacidad de tomar decisiones/actuar con autonomía) dada a los niños trans

Al poner en manos de un juez de familia la decisión sobre el derecho del niño, niña o adolescente a la identidad de género, el proceso no reconoce la agencia personal de niños y adolescentes ni la capacidad de los mismos de ejercer sus derechos. En esencia, esta política no respeta el principio de autonomía progresiva, el cual reconoce que el niño, niña o adolescente puede ejercer sus derechos por sí mismos, incluyendo el derecho a la identidad de género. Alinear las políticas (existentes) para que los niños y niñas trans puedan también acceder a una rectificación de nombre y sexo por vía administrativa y así ejercer su derecho al reconocimiento de la identidad de género, es una de recomendaciones que hace OutRight en su documento informativo.

Recomendaciones

El gobierno Chileno debe promulgar un proyecto de ley de identidad de género que provea (proporcione) políticas igualitarias y accesibles a los niños, niñas y adolescentes trans conjuntamente con aquellas que se otorgan a los adultos trans.

El documento informativo de OutRight destaca las siguientes recomendaciones:

  • Despatologizar la identidad de género, y eliminar la patologización como requisito para acceder a procedimientos de transición y de afirmación de género;
  • Enmendar la Ley Antidiscriminación para que esté en línea con la legislación internacional 
sobre derechos humanos, eliminando la jerarquía de derechos;
  • Prestar protección legal explícita contra la discriminación basada en la identidad y expresión de género en todas las áreas;
  • El Ministerio de Educación debe crear una Unidad de Diversidad Sexual, encargada de los protocolos, políticas públicas, capacitaciones, seguimiento y monitoreo del respeto de la identidad de género en las instituciones educativas;
  • Desarrollar mediante Centros de Perfeccionamiento, un programa de capacitación de profesores encaminado a mejorar su comprensión y entendimiento sobre cuestiones de identidad de género y el respeto hacia los derechos y dignidad de los estudiantes trans.