Violaciones de derechos humanos de las personas lesbianas, bisexuales y transexuales (LBT): Un informe sombra

Las detenciones, acoso y discriminación que sufren las personas lesbianas, bisexuales y transexuales (LBT) en Chile demuestran la necesidad urgente de que el Gobierno de Chile actué. La Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) reconoce el derecho a todas las mujeres a ser protegidas frente a leyes discriminatorias, los estereotipos y las actitudes culturales que causasen perjuicio. A pesar de estas garantías, el Gobierno de Chile no ha tomado las medidas necesarias para derogar las leyes que tienen un impacto en las personas LBT o para modificar las actitudes culturales que lleven a climas de temor, hostigamiento, y de discriminación. Existe una necesidad urgente de que el Comité para la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer (“el Comité”) intervenga de manera que todas las personas en Chile, independientemente de su identidad de género u orientación sexual, pueden hacer uso y goce de los derechos humanos que como tal le corresponden.

Las mujeres LBT sufren constante y arbitrariamente de la violencia de su entorno. Sufren violencia en sus familias, por personas desconocidas, así como también por parte de aquellas personas que se supone deben protegerlas como Carabineros (policía), Policía de Investigaciones (PDI) y Gendarmería (son aquellos que trabajan en centros penitenciarios). Las leyes discriminatorias como el artículo 373 del Código Penal, “La ley de la moral y las buenas costumbres,” ha segregado su aplicabilidad especialmente a las personas LGBT. La ley que establece medidas contra la discriminación continúa en esta línea incluyendo una salvaguarda a este principio lo que permite la continuación de este tipo de discriminación hacia las personas LBT.

El Estado de Chile, tampoco integra a las mujeres LBT en los programas diseñados para la eliminación de la violencia contra de la mujer, pues la violencia contra la cual se lucha es aquella que concierne específicamente un hombre y una mujer que forman familia. La violencia ejercida constantemente por parte de los hombres hacia las mujeres que ejercen el comercio sexual y específicamente las mujeres Trans, o aquella ejercida contra las mujeres lesbianas o bisexuales no tienen ningún valor para el Servicio Nacional de la Mujer.

Por otra parte, la discriminación en la educación sigue siendo una constante dentro de las políticas públicas en la materia. A su vez, la segregación en la educación provoca enormes consecuencias en el mundo laboral, donde por ejemplo las mujeres transexuales no pueden ingresar al mercado laboral y terminan – generalmente – ejerciendo comercio sexual. Dentro del sistema de salud observamos la inevitable división de clase y por identidad de género en el acceso a la salud, espacio donde la discriminación es casi sistemática. Finalmente, la discriminación en materia de derechos humanos contra las mujeres LBT encuentra su paradigma en la invisibilización, desprotección y vulnerabilidad a las que se encuentran sometidas sus hijo-a-s y tipos de familia.

Las mujeres LBT tienen el derecho a ser reconocidas e incluidas en la Convención CEDAW. Con el fin de proteger el derecho a una vida libre de discriminación o acoso, y los derechos a la educación, el empleo, y familia, el Gobierno de Chile debe adoptar las acciones necesarias para derogar las leyes discriminatorias y combatir la discriminación. Exhortamos a la Comisión a tomar las medidas adecuadas para garantizar a las mujeres LBT el uso y goce de los derechos que la Convención ha estipulado como necesarios y mínimos para las mujeres heterosexuales.

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